domingo, 29 de octubre de 2017

En italiano



Gracias por esta traducción al italiano de un poema de "Del otro lado de la noche" (Editorial El Mono Armado), publicado en el blog Emma Gunst, hace unos años. Gracias, Miriam !!

24

No haber entendido nada
pero nada
del destino.

Y sin embargo sentirlo
igual que el verde
recto y furioso
del bambú
bajo la lluvia.

24

Non avere avuto niente
però niente
dal destino.
E comunque sentirlo
come il verde
ritto e furioso
del bambù
sotto la pioggia.

sábado, 28 de octubre de 2017


Frente a un cuerpo indómito que da sustos como flores, uno aprende a encontrar pequeños rituales de celebración. Ayer me compré un pantalón de cuero negro. Tomá. Vos que me andás probando, cuerpo, ahí tenés un acto de coraje.


miércoles, 25 de octubre de 2017


No sé qué hace que un cactus florezca un año y otro no. Después de dos años de quietud, mis cactus volvieron a llenarse de flores. Unos pequeños, tienen cuatro o cinco flores cada uno. Otro que hace años dio flores blancas, ahora tiene una flor que aún no abrió y que parece roja, o rosa. Qué mecanismo funciona dentro de un cuerpo que no sabe temblar.  Enseñadme el secreto, queridos míos.


sábado, 21 de octubre de 2017

Aviso vecinal


Hoy a las 16 horas hay taller de poesía en Saint Exupery, la librería más linda del conurbano.


viernes, 20 de octubre de 2017

Felicidad


Llega el cartero con un paquete enorme que viene de Caracas. Para mí son libros, me dice el hombre, con complicidad, porque ya vino varias veces durante estos dos años, con libros enviados por Team Poetero desde Venezuela. Seguro, le digo, queriendo que sean. Y un hilo une el corazón de la poesía venezolana con mi casa sencilla de Muñiz, que recibe esta encomienda maravillosa, y que vamos a destinar a los vecinos que vienen al ciclo de poesía en Bella Vista.
Gracias, muchas gracias, Team Poetero, gracias Marlo Ovalles y Gabriela Rosas!!!! 









lunes, 16 de octubre de 2017

Como un hechizo


A esto le paso un trapo húmedo y sale, me dijo el vendedor de La alameda, una feria de libros usados, el sábado, en Mendoza, viendo la tapa del libro. Bueno, dale, lo llevo, le dije y me traje Fastos,de Arturo Carrera. Hoy, ya en Muñiz, me encuentro que en la última página hay un regalo anónimo, inesperado, escrito con lápiz negro:
“la poesía debería ser el nacimiento de una percepción, algo así como cuando temprano a la mañana vamos a trabajar, todavía no amanece y cada movimiento parece extraño, separado por un vidrio o una lámina de fibra transparente. Vemos las imágenes pero no escuchamos las voces, las personas por un momento son objetos, construcciones quizás pero sin rostro, entonces nace el día y esos objetos empiezan a respirar y esas construcciones dejan de ser de adobe o concreto”.




viernes, 13 de octubre de 2017

Hola, Mendoza!

Por el paro total de actividades de la compañía aérea, no pude asistir a la lectura que se realizó hoy en el marco del Festival de poesía de Mendoza, en San Martín. El avión salió con dos horas de demora. Ví por primera vez la cordillera nevada. La tarde mendocina de hoy es amable, tibia.  Mañana leeré en Guaymallén, en el espacio Le Parc. Gracias, vida. Gracias, poesía.


martes, 10 de octubre de 2017


Hay cosas fáciles de contar.
Por ejemplo:
cuántas manzanas hay sobre la mesa.
Y más:
cuántas rojas, cuántas verdes.
Todo es sencillo mientras el sol
no apunte a lo indecible
y proyecte sombras.
Yo no sé
si la sombra de una manzana cuenta como sombra
o la sombra de una manzana cuenta como manzana.
A esta hora, quién sabe
cuántas manzanas hay.
Cuántas rojas, cuántas verdes,
cuántas manzanas negras sobre la mesa.
Ah. Las manzanas negras.
La cosa se complica cuando hay sombras.

Yo caminé hasta apretar mi corazón.

Alguien dirá que esto no cuenta como muerte.




lunes, 9 de octubre de 2017

domingo, 8 de octubre de 2017


Sandra nos hizo esta foto antes del cierre de hoy, en el Ciclo de poesía en Bella Vista. Así quedamos: felices. Gracias a cada uno.



Karina Giglio, César Jorge y yo

sábado, 7 de octubre de 2017

El mar de Santa Clara








El lugar que imaginé durante años, existe. La habitación sobre la arena, con grandes ventanales al mar, existe. Sin calle de por medio, la casa sobre la playa. Una playa sin turistas, con pescadores sobre las piedras, con teros cruzando la tarde, con perros saltando las olas. Existe, estuve ahí dos días con sus noches, vi y oí desde la cama, la espuma blanca y las olas rompiéndose. Qué felicidad conocerte Santa Clara del mar.