martes, 17 de septiembre de 2013

Y Begonia, desde España, a quien conozco apenas hace unos días a través de facebook,  le puso una imagen al poema de hoy. Y a mí se anudó el alma al sentirme entendida.




A veces
la distancia 
entre la esperanza y la mano
es tan grande
tan grande
que para escribir “hay sol”
son necesarias dos manos.