martes, 21 de marzo de 2017


Feliz día de la poesía. Pienso en que más tarde voy a leer a Gelman, como todos los 21 de marzo. Es un día lleno de sol, la ventana está abierta y preparé el primer dulce de peras del año. Está fresco. Es temprano, en la casa no hay ruidos, tomo mate en la cama, respiro,  miro el cielo todo celeste entre los fresnos, pienso otra vez en Gelman, me digo feliz otoño, me gusta tanto el otoño, los primeros fríos, mis cactus no florecieron este verano, ya no lo harán hasta el año que viene, no importa,  digo, esperaré, gracias vida, gracias Dios, ¿qué sería de nosotros sin poesía?


domingo, 19 de marzo de 2017


Para los que me preguntan por Triza (Ed. Detodoslosmares) estará disponible para fines de abril, primeros días de mayo.


viernes, 17 de marzo de 2017

La fotografía: el prólogo y la tapa de Triza


Toda mi vida estuvo ligada a la fotografía a través de mi padre. No sólo como arte, sino como industria (funcionamiento de un laboratorio fotográfico, nuevas tecnologías, insumos, procesos, etc). 

Dolores Etchecopar desconocía ese dato cuando escribió el prólogo de Triza. Y sin embargo lo supo.

Gracias, Dolores, por este prólogo hermoso!






TRIZA

La ausencia actúa en los textos de este nuevo libro de Valeria Pariso como el líquido revelador que usan los fotógrafos. Pero en el poema lo revelado no se congela sino que extrema su fugacidad, ofrece el destello de una presencia, el prodigio de su instante.
Cuando la catástrofe del amor hizo estrago, cuando la poeta dice: he arrojado todo al precipicio./Ningún orden es posible ahora,  lo que queda y ampara es algo pequeño, trémulo en la fiesta de su precariedad como una flor en la mano o pulverizándose dentro de un libro. Un gesto levísimo podría demoler un jardín, dice Valeria Pariso, ese jardín  aparece y desaparece en los poemas como una respiración que sólo la incertidumbre nos concede.
Con un tono coloquial y lírico a la vez, cada poema renueva la pregunta: ¿cómo es posible que no exista palabra para nombrar esto? El remordimiento, la esperanza, el amor, el abandono, el dolor, la belleza, ¿cómo nombrarlos? Esta perplejidad, la permeabilidad a su hechizo,  vuelve a esta escritura entrañable y verdadera. Lo que hará la poeta, a la par del viejo constructor de muelles, será, cada vez,  correr la línea entre la nada y el sueño.
Y de pronto, esa palabra inalcanzable que tantea el poema nos atraviesa lacerante como el sonido gutural del llanto de un camello en el desierto. Algo sucede entonces, se ha quebrado una letra del dolor y por esa grieta o triza entramos al libro.


                                                                                                                                     
Dolores Etchecopar






jueves, 16 de marzo de 2017

Esto me pasa por no tener Twitter ni Instagram

No tengo twitter ni instagram.  Por eso, en el momento en que fueron difundidos no vi ni pude agradecer este trabajo que Team Poetero viene realizando con varios de mis poemas en las redes sociales. Hoy me llegaron estos flyer o como se llamen, desde Venezuela.  

Gracias totales, Team Poetero!





















Team Poetero es una iniciativa privada, sin fines de lucro, fundada en Venezuela en 2011, que busca difundir la poesía venezolana.

Que la muerte nos ampare

Escribió ayer Noelia Palma:


"Portada de Que la muerte nos ampare. Gracias, Mario Montenegro por la confianza, gracias, Fernando Rojas por dibujar y esperar, gracias, Kodama Leandra por el diseño, gracias, Valeria Pariso, por el prólogo que escribiste.

Acá, un fragmento del prólogo que escribió Valeria.

"Descartada toda esperanza de olvido (oh, atroz forma del despojo), qué se hace con el recuerdo, con la certeza de que esta historia que abrió la vida en dos nos va a acompañar para siempre. Quién nos dice cómo dejar de ver belleza adentro del silencio que nos nombra.
¿Por qué?/¿Por qué encima de mi corazón/creció una florcita oscura y no una roja/en su esplendor?” se pregunta esta voz que suplica frente al precipicio.
Estoy corrigiendo el milagro/de haberme encontrado”, admite parada sobre el filo. “Perdón por no poder confesar un dolor”, nos dice el cuerpo ya caído y reconstruido, hueso más, hueso menos.

Es que la poesía de Noelia Palma habla del proceso de reconstrucción. Como si la muerte nos sucediera todos los días. No una muerte simbólica sino una muerte real, trágica, definitiva. Como si de verdad uno muriera una y otra vez. Y volviera a nacer una y otra vez, todos los días. En la cosmogonía de la poeta esto es posible. Y esto es posible porque el amor es posible. Esa es la certeza que lleva a cuestas el libro. Si el amor es posible, el cuerpo se reconoce por primera vez como un territorio sagrado y la poesía se vuelve el lugar del canto.""



miércoles, 15 de marzo de 2017

Vistalba, tierra malbec





Vistalba, Mendoza, verano 2017.

Algunas crónicas de este viaje en: http://viajaresunpoema.blogspot.com.ar/

domingo, 12 de marzo de 2017

Natalia, mi amiga



Mi amiga Natalia Longobucco sabe que junto lápices negros.
Los junto, los uso y siempre llevo uno en la cartera. 
He regalado lápices negros en señal de admiración.
Hoy Natalia me dio de regalo un lápiz negro y un señalador que me trajo desde La Chascona, la casa que Pablo Neruda le construyó a Matilde Urrutia, en Santiago de Chile. 
Mi colección de lápices negros esta noche no duerme de la alegría.



sábado, 11 de marzo de 2017

Pura ofrenda



"Tener amigos poetas salva el día", dice Graciela Cros.
Gracias, Carlos Barbarito, por la amistad y la poesía.


Se me aparece cuando menos…

A Valeria Pariso

Se me aparece cuando menos lo espero;
su dominio, la intensa brevedad,
su aspecto, una sustancia en suspensión
que refleja la luz. Mientras dura,
le doy de beber de mi mano,
me da de comer de su mano.

Carlos Barbarito





miércoles, 22 de febrero de 2017


Estoy armando una selva del otro lado de la ventana. Sobre el cemento y las rejas de hierro crecen cactus, suculentas, jazmines trepadores, begonias altas, claveles del aire, hiedras que se adhieren a la pared. Pienso en la fuerza de lo nace. Cada día, algo despunta y sube. He negado mil veces el desierto y me he reconciliado con él: cada centímetro que cede, crece una hoja. Así aparece la fe.


martes, 21 de febrero de 2017


Llueve y al mismo tiempo hay un sol que levanta 40 grados sobre Muñiz. Ningún pájaro cruza el cielo a esta hora del mediodía. Los perros no existen. El viento no existe. La sombra no existe. ¿Cuánto tiempo puede la memoria, sometida a la intemperie, recordar que fue verdad el otoño y resistir?


sábado, 18 de febrero de 2017

Prólogo de Triza


TRIZA



     La ausencia actúa en los textos de este nuevo libro de Valeria Pariso como el líquido revelador que usan los fotógrafos. Pero en el poema lo revelado no se congela sino que extrema su fugacidad, ofrece el destello de una presencia, el prodigio de su instante.

    Cuando la catástrofe del amor hizo estrago, cuando la poeta dice: he arrojado todo al precipicio./Ningún orden es posible ahora,  lo que queda y ampara es algo pequeño, trémulo en la fiesta de su precariedad como una flor en la mano o pulverizándose dentro de un libro. Un gesto levísimo podría demoler un jardín, dice Valeria Pariso, ese jardín  aparece y desaparece en los poemas como una respiración que sólo la incertidumbre nos concede.

     Con un tono coloquial y lírico a la vez, cada poema renueva la pregunta: ¿cómo es posible que no exista palabra para nombrar a esto? El remordimiento, la esperanza, el amor, el abandono, el dolor, la belleza, ¿cómo nombrarlos? Esta perplejidad, la permeabilidad a su hechizo,  vuelve a esta escritura entrañable y verdadera. Lo que hará la poeta, a la par del viejo constructor de muelles, será, cada vez,  correr la línea entre la nada y el sueño.

     Y de pronto, esa palabra inalcanzable que tantea el poema nos atraviesa lacerante como el sonido gutural del llanto de un camello en el desierto. Algo sucede entonces, se ha quebrado una letra del dolor y por esa grieta o triza entramos al libro.



Dolores Etchecopar

viernes, 17 de febrero de 2017


El prólogo de Triza es de Dolores Etchecopar. Un lujo.



miércoles, 15 de febrero de 2017

Algunas fotos del bosque










El bosque sutil
Domingo 12 de febrero.
Fotos de Natalia Leiderman.

martes, 14 de febrero de 2017






Este blog hoy cumple
5 años

A los que pasan por acá, salute!







domingo, 12 de febrero de 2017



Triza será publicado por la editorial cordobesa detodoslosmares. Ya me escribió un lector del blog celebrando la unión de los nombres. Mirá vos:

Triza de todos los mares.



No importa si hoy es domingo y llueve

Hoy, a las 18 horas en punto, estaré leyendo poemas en El bosque sutil.

Toda la información en este enlace: https://www.facebook.com/El-bosque-sutil-1497640270543669/?fref=ts


viernes, 10 de febrero de 2017


Una alegría: Triza será publicado por la editorial cordobesa De todos los mares.





jueves, 9 de febrero de 2017


Hay gestos silenciosos, nobles, llenos de esperanza y amor por la poesía. Esos gestos se vuelven, por justicia poética, inolvidables.


domingo, 5 de febrero de 2017


Amanecimos con viento frío sobre Muñiz. Los loros están como locos y se los oye más que a los autos. Esta debe ser la forma del paraíso. Nadie avise que estamos en Febrero.



Febrero









sábado, 4 de febrero de 2017

Milagros





Anoche soñé que caminaba por un desierto. Después de horas de cansancio, Marta Cwielong aparecía y me ofrecía agua de naranjas. El vaso estaba empañado de tan frío. Estaba rica como el agua de naranjas que tomé por primera vez en la casa de Graciela Perosio. Cuando terminé de tomar, creció un árbol. Ahora podés sentarte un rato bajo la sombra, me dijo Marta. Y se fue caminando con el vaso vacío, hermosa como siempre. Lo escribo para no olvidar, como diría Graciela Cros, que "tener amigos poetas salva el día". Y los sueños también.


miércoles, 1 de febrero de 2017


Nuevo placer cotidiano: ir caminando las 10 cuadras hasta el supermercado nada más que para comprar la baguette hecha con masa madre según la tradición francesa.


martes, 31 de enero de 2017

lunes, 30 de enero de 2017


Dijo la chamana, de vestido naranja:
-Hasta ahora he leído
 y he visto
las frutas del dolor sobre la mesa.
Son frescas.
Brillan.
El perfume está tenso como un arco.
Sin embargo, no las han tocado.
Más aún: con asombro,
los he visto asistir a sus propios funerales,
llorarse,
y los he visto sobrevivirse.
¿Para qué?
Han de creer en todo lo que nace
en medio del desorden.
Miren el viento, el misterio del caos.
Sean livianos.
Cántenle al fuego.
¿Quién puede olvidar la primavera
sosteniendo una flor en cada mano?





domingo, 29 de enero de 2017


A ver, quién nos indica
qué hacer con cierto tipo de esperanza,
cómo quitarla,
con qué ácido quemar los brotes nuevos,
cómo envolver los cortes de las ramas
para que la memoria no crepite
ni despunte un gesto  o salga un pájaro.
Algo que nos funcione
de una manera atroz, definitiva.
Algo que fugue
de cualquier error de cálculo o misterio.
Como si la esperanza no existiera.
Como si haber amado fuera poco.
Como si Dios hubiese abandonado
una iglesia completa
o una cuna.



sábado, 28 de enero de 2017


Fuimos sencillos, y nos fue concedida la justicia de las cosas bellas.



viernes, 27 de enero de 2017


Además de Triza, que se publicará este año, tengo un libro inédito, solitario, raro, que no sé si es una porquería o un rayo de luz, y que se debate entre el tacho de basura y mi pereza de participar en algún concurso de poesía.


martes, 24 de enero de 2017

La forma de Dios


A la mañana me hice la tomografía de control anual por haber tenido un melanoma muy agresivo. Recién me avisan que dio perfecta. Porque me dí cuenta de que un lunar era raro e insistí para que me operen estoy escribiendo este post. Si lo estás leyendo, andá a hacer controlar tus lunares. Leíste? CONTROLÁ TUS LUNARES. Bien, esa es la parte que quiero que recuerdes del post. Chin chin, gracias, Vida, gracias.




lunes, 23 de enero de 2017

En portugués

Otro poema de Del otro lado de la noche, traducido al portugués.

(17)


Ahora llega
esta paz
como si fuese
una visita que se espera hace mucho.

La miro.
Me mira.
Podríamos quedarnos
muchos años así.

Ahora
la casa me permite
seguir poniendo flores
para armar la alegría.

Ya hemos aprendido a no soñar la sed.

Por suerte,
afuera,
son otros los que esperan
que alguna vez
les pase.


Valeria Pariso






Agora vem
esta paz
como se fosse
uma visita há muito esperada.

Olho para ela,
ela para mim,
podíamos ficar assim
muitos anos.

Agora
a casa deixa-me
pôr sempre flores
para armar a alegria.

Aprendemos já a não sonhar a sede.

Por sorte,
lá fora,
outros são os que esperam
que um dia
lhes aconteça.

Traducción: Albino Matos





domingo, 22 de enero de 2017

Posta poética


Al lado de la librería hay una sala velatoria. Anoche alguien murió. No sabemos por qué pero dos o tres veces, un patrullero llegó hasta ahí. Los policías caminaban por la vereda mientras nosotros, sobre el patio delanero de la librería, leíamos poesía y cantábamos con suavidad bajo las estrellas. Varias copas de vino bajo los árboles, un piano afuera, una lámpara de pie encendida a cielo abierto. Fuimos sencillos, y nos fue concedida la justicia de las cosas bellas.



Sillas, mesas, lámpara de pie, teclado, guitarras, micrófono, todo afuera, sobre el patio delantero de Bok og Kaffi, la librería más genial del conurbano. Así leímos, cantamos, hicimos la ofrenda de dar y recibir bajo las estrellas, en esto que dimos en llamar una posta poética de provincia. Casi sobre la vereda. Casi en el límite entre la realidad y lo mágico (quienes vinieron saben por qué), la poesía ocurrió para curarnos de todo. Gracias, viajeros, por la noche de ayer.




viernes, 20 de enero de 2017


En casa hay lagartijas. Durante el atardecer es fácil verlas cruzar las medianeras. Por minutos, suelen quedarse quietas, verticales sobre la pared, como si desconocieran la existencia del viento o lo adoraran.



jueves, 19 de enero de 2017


No nos gusta el calor. Mi hija y yo esperamos que llegue la noche para sentir la brisa en el patio. Hace trescientos, cuatrocientos años,  esperamos, todos los días, que llegue la noche.  Nos sentamos sobre las sillas de hierro, miramos las estrellas, decimos qué lindo se respira ahora y preparamos un café pequeño para llamar al otoño. En eso consiste el paraíso.

martes, 17 de enero de 2017


Esta es mi habitación.
Hay ruido.
Viento.
Ayer un benteveo
entró y se golpeó contra el vidrio.
Es posible morir
en las situaciones más secas.
Ah, nadie nos diga cómo se detiene un vuelo.
Nadie nos diga cómo se derriba un cuerpo.
A la intemperie le gustan todas las casas.
Esta es mi habitación.
Este es el lugar
del encierro que elijo.
Acá escribo.
Acá leo.
Es una risa creer que uno está a salvo bajo un techo.
La cuarta pared ha desaparecido.




domingo, 15 de enero de 2017

jueves, 12 de enero de 2017

martes, 10 de enero de 2017

Paralelas




Hoy, en FOLA, Fototeca latinoamericana.

Recomendado de hoy


Muestra de Chema Madoz en Fola, fototeca latinoamericana, en Distrito Arcos, Capital Federal. Imperdible. 


jueves, 5 de enero de 2017

Hace unos días soñé con Inés. Tenía su vestido naranja con flores bordadas. Sonreía, sentada sobre un tablón, mientras escuchaba leer poesía. Nada mejor que estar sentada sobre una tabla de madera para oír buena poesía, me dijo. Mirá qué coincidencia.


Nota: Inés Manzano, poeta, falleció en Buenos Aires el 16 de abril de 2016.


miércoles, 4 de enero de 2017

Hagamos una posta poética

Imagino una posta poética como una parada donde uno puede juntarse con otros caminantes a recargar energías: poesía, música, comer algo rico, tomar unas cervezas. Donde no haya un programa sino que todo suceda a medida que van llegando. Vamos a ver si nos sale. Vos agendate el 21 de enero.






http://inventivasocial.blogspot.com.ar/2016/12/la-belleza-de-los-esperanzados.html

Mientras tomo mate, una libélula se pierde y entra en la habitación. La miro: está sobre la lámpara que permanece apagada desde anoche. ¿Qué destino insiste en los cuerpos que alguna vez tuvieron luz?


martes, 3 de enero de 2017


Qué vinimos a aprender con estas manos, estos pies, esta garganta, con esta piel dolida, estos pulmones, corazón,  qué cifra, qué espejo,  qué palabra,



sábado, 31 de diciembre de 2016

A los que caen en el silencio porque ninguna palabra es posible.
A los que encuentran la palabra justa y la pueden escribir.
A los que no encuentran la tela del abrigo.
A los que sueñan con el calor en medio de la nieve.
A los que son felices toda la vida porque tuvieron cinco minutos inolvidables.
A los que son infelices toda la vida porque no tuvieron cinco minutos inolvidables.
A los desamparados de toda sombra.
A los caen.
A los que se levantan.
A los que sonríen de ojos cuando se acuerdan.
A los que lloran de corazón cuando se acuerdan.
A los pobres que nunca vieron el mar.
A los ricos que nunca verán el mar.
A los que creen que la poesía salva.
A los que intuyen.
A los que dudan.
A los que intentan.
A cada uno, salud.

Feliz 2017 para todos.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Por qué me gusta


Op.Cit.poesía nos preguntó qué libros publicados y leídos durante el 2016 nos gustaron y por qué. Recomendaciones de Ovaldo Aguirre, Mercedes Álvarez, Jorge Aulicino, Silvia Castro, Valeria Cervero, Diego Colomba, Marcelo Días, Diego García, Valeria Pariso, Damian Lamanna, Alejandra Méndez, Miguel Ángel Petrecca, Diego Sampo, Eugenia Straccali y Beatriz Vignoli.

                                                                         
                                                                                Leer aquí





Celébrense, brinden por las cosas chiquitas, por las grandes, por las imposibles. Sonrían de ojos, de corazón, de manos. Luchemos con todas las fuerzas, con menos, con ninguna. Luchemos. Luchemos con leones, con flores, con estrellas. La fiesta es saberse vivo en el otro.



domingo, 18 de diciembre de 2016


Entrada la noche llovió sobre Muñiz. Ahora es la mañana y veo agua entre las hojas de los fresnos. Ay, de los cuerpos que sostienen la tormenta como quien sostiene a un recién nacido.


martes, 13 de diciembre de 2016

Gracias por la amistad



Sole y yo
Confitería Chezz Vattel, Muñiz.
Sábado 10 de diciembre, 10 de la mañana.

lunes, 12 de diciembre de 2016


Hemos puesto las manos bajo el agua
y no logramos tener la suavidad
del alga que se lleva la corriente.
¿Quién nos quitará el don de la dureza?
Hemos puesto las manos sobre la tierra
y no floreció nada.
¿Quién se llevará el fruto de la espera?
La distancia
entre la mano y el cactus no siempre
es igual a la espina.
¿Quién sabrá cuánto nos duele?
Hemos elevado los brazos al cielo
y ningún pájaro reconoció nuestra intención.
¿En qué pozo se grita para decir estamos listos?
Ahora lo sabemos: el territorio puede
resultar hostil.
Sin embargo, querido mío,
estas manos inútiles nos han hecho felices:
no nadan, no crecen, no vuelan,
son piedra quieta,  rosa muerta, esqueleto,
puro intento, un  testimonio.





sábado, 10 de diciembre de 2016

Los muros de arena















En este feriado largo estamos pintando las medianeras de la casa. Antes eran azul Frida. Ahora se están volviendo color arena. El desafío consiste en ver el mar.

martes, 6 de diciembre de 2016



“Te quiero-digo
a la pared”
Irene Gruss
La cuarta pared del poema
es totalmente blanca.
Arrasa con los ojos
como una pared blanca frente al sol.

Quema.

La cuarta pared blanca
del poema
no descansa.
No sabe qué es la noche.

Estás de cara a esa pared.




lunes, 5 de diciembre de 2016


14 libros de poemas pendientes de lectura. Mi mesita de luz sostiene el caos y la esperanza.


domingo, 4 de diciembre de 2016

Reseña de Del otro lado de la noche en Margen lector, el blog de Diego García



Del otro lado de la noche es un poemario con una propuesta intensa y llena de bifurcaciones, en cuyo trayecto el lector se verá obligado a indagar en múltiples pasadizos que van y vienen: del texto al mundo y del mundo al texto.

El poema 3 es una verdadera revelación, porque en lugar de encontrarnos con un sujeto que dice y dice como una máquina, Valeria nos descoloca: Yo no lo sé decir, / no sé ponerle nombre a esta cosa que brilla. Ese es el asombro hondo del lenguaje, esa aceptación del hueco, de un espacio real y vivo no completado con cualquier cosa para contentar una conciencia acumulativa. 

La poeta sabe que el fragmento es la forma de comunicación entre el sujeto y su palabra (no necesariamente con un público). Entonces algunas estancias son reflexivas puramente y otras traen escenas que se engarzan luego en una trama muy interesante, genuina.

Hay dos temas sustanciales: el dolor y el decir. En el poema 23 los últimos versos los aúnan y complejizan: quién te dirá mis manos / quién te dirá el dolor. Otra vez la no certeza como perforación de la superficie. Notemos que lo que debe ser dicho no es discurso sino cuerpo y experiencia; las manos y el dolor como experiencia, la vida en el poema, el lenguaje de esa vida en el poema. Decir las manos es creer en las manos como signo trascendente. La materia del texto es el texto, por eso, justamente, nos permite leer la vida y no la trampa viceversa.

Creo que el aspecto más valioso de este libro es esa interpelación de un lenguaje que es fruto del poetizar. Una construcción original y activa. Para nada paisajística ni dada de antemano. El aprendizaje parece ser, para este sujeto, desaprender. Lograr no decir lo supuesto. Por ende, volver a vivir sin ataduras: Y ya no supimos qué se hacía / con el desierto, / con los signos, / con la sed.

Qué bueno es encontrarse del otro lado de la noche con esta poesía.

 

Diego L. García
 
26
 
Poco a poco fuimos descubriendo
cómo se pone sal sobre el silencio
y agua detrás de las palabras.
Y nos gustó callar para decir la ausencia.
Y nos gustó decir para temblar la calma.
 
Pero el amor.
El amor crudo.
 
Y ya no supimos qué se hacía
con el desierto,
con los signos,
con la sed.






viernes, 25 de noviembre de 2016


Entrar en la casa de Frida. Alguna vez, por primera vez. Llevar todas las cicatrices hasta ahí. También las flores. Cantar viva la vida.



Volver a París. Sentarme en un café y mirar los vestidos de las parisinas. Subir a la iglesia de Sacre Coure, bajar. Pedir un deseo, un milagro. Comprar un crepe de nada, porque no sé pedir otra cosa. Un crepe vacío, sin relleno dulce, sin relleno salado. La masa de crepe sola. Mirar al mozo que no está dispuesto a hablar ningún idioma más que el francés. Yo no hablo francés. Sonreír.




Una casa pequeña a pasos del mar. Una sillita blanca, de madera, preferentemente usada. Libros, papeles blancos, lápices negros con buena punta. Café. Vino. Pan. Un tiempo en un lugar así.



domingo, 20 de noviembre de 2016

La noche fue del taller de poesía

Anoche, bajo las estrellas, mis chicos y chicas del taller de poesía (2016) leyeron en "el viejo vagón", en el marco de La Noche de los Libros organizado por la Municipalidad de San Miguel. La gente llegó al auditorio y se quedó a escucharlos. Orgullo puro.





martes, 15 de noviembre de 2016

EL TALLER DE POESÍA EN LA CARPA AUDITORIO DE LA NOCHE DE LOS LIBROS

El sábado en LA NOCHE DE LOS LIBROS, los integrantes del taller de poesía que coordino en Bella Vista leen sus poemas, en la carpa auditorio, a las 21 horas. Auspicia la librería Saint Exupery. Todos invitados!